Mitos sobre el uso de lentes de contacto

Son muchas las teorías que giran alrededor de los lentes de contacto: Primero y lo que siempre oímos es que son incómodos. Esto es completamente falso, según la persona y el nivel de sensibilidad seguro notará su presencia más o menos, pero en general están hechos de materiales muy amables con el ojo para que este se pueda adaptar. También es frecuente oir que los lentes de contacto no son higiénicos o que pueden producir infecciones, lo cual tampoco es verdad. Mientras tengas el hábito de limpiarte bien las manos cuando los vayas a manipular y sigas las indicaciones que te den para hacerte limpieza, seguro no tendrás ningún problema. Que los lentes de contacto pueden salirse del ojo o perderse detrás de él es también falso. Cuando lo colocas correctamente no se moverán. En el caso extraordinario que se muevan, con tus manos limpias pueden regrésalo a su posición o parpadeando un par de veces. Y ¿detrás del ojo? Físicamente imposible. Que los niños no pueden usar lentes de contacto es otro de los mitos acerca de ellos. Claro que pueden, tienes que saber que ellos requieren de un cuidado especial, entonces evalúa el nivel de responsabilidad de tu niño antes de tomar la decisión. ¿Que las personas después de cierta edad no deberían usar lentes de contacto? Mentira, a cualquier edad podemos usarlos si les damos el cuidado normal que requiere.

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